04 Agosto 2026

Pensar el futuro para transformar el presente

Este libro reúne los documentos de trabajo que dieron origen al capítulo 6 del IX Informe FOESSA, una reflexión sobre los desafíos y alternativas para construir un futuro más justo.

El futuro que estamos construyendo: una reflexión para imaginar una sociedad más justa

Desde la Fundación FOESSA publicamos el libro El futuro que estamos construyendo. Este libro recoge los documentos de trabajo elaborados para el capítulo 6 del IX Informe FOESSA, el último de los que componen el volumen, y que ha sido coordinado por Maite Montagut, Profesora Honorífica de la Universidad de Barcelona, e Imanol Zubero, de la Universidad del País Vasco-EHU.

El texto del capítulo 6, quiere ser más que un capítulo de conclusiones. Es, en realidad, una amplia reflexión sociológica, ética y política sobre el tipo de mundo que estamos produciendo en las primeras décadas del siglo XXI y sobre las posibilidades, todavía abiertas, de construir alternativas frente a dinámicas crecientes de desigualdad, miedo, aceleración, deshumanización y deterioro democrático.

El texto parte de una constatación fundamental: vivimos en un tiempo marcado por una profunda sensación de incertidumbre y vulnerabilidad, en el que el miedo se convierte en un principio organizador de la vida social y política.

Muchas de estas dinámicas no son completamente nuevas. La crítica a una modernidad capaz de producir barbarie junto con progreso atraviesa buena parte del pensamiento contemporáneo. El problema no es simplemente que el progreso técnico produzca efectos negativos imprevistos, sino que el propio funcionamiento del capitalismo contemporáneo genera destrucción social, ecológica y humana mientras simultáneamente invisibiliza o normaliza esos daños.

Desde esta perspectiva, una de las reflexiones más poderosas del texto gira en torno al problema de la aceleración a partir de la obra de Hartmut Rosa. El problema no es solo la velocidad, sino aquello que la velocidad destruye: la capacidad de atención, de presencia, de vínculo y de resonancia con el mundo y con los demás.

Frente a este diagnóstico, el capítulo no se instala en el fatalismo. Por el contrario, insiste en que el futuro no está escrito y en que todavía existen recursos culturales, políticos y éticos para construir alternativas. El texto reivindica especialmente las aportaciones de las espiritualidades, el ecofeminismo, la ecología social y las éticas del cuidado como marcos imprescindibles para imaginar sociedades centradas no en la acumulación y la competencia, sino en el sostenimiento de la vida.

En ese sentido, la propuesta de fondo del capítulo podría resumirse así: frente a un modelo social que produce miedo, aceleración, desigualdad y desvinculación, es necesario construir sociedades capaces de poner el cuidado, la interdependencia, la responsabilidad compartida y la dignidad humana en el centro.

Para el desarrollo de dicho capítulo, las autoras se apoyan en los dos capítulos que recoge este libro. De un lado, el texto Un futuro feminista: la justicia testimonial como tarea institucional pendiente, de Amaia González Llama, constituye una reflexión amplia y profundamente crítica sobre una dimensión muchas veces invisibilizada de la violencia machista: el descrédito sistemático de la palabra de las mujeres y la forma en que ese descrédito atraviesa las instituciones, las políticas públicas, los sistemas de protección social y los marcos jurídicos y culturales contemporáneos.

De otro, Joaquim Sempere firma Qué tecnología y para qué futuro, una reflexión profunda y científica sobre los puntos débiles y los aspectos positivos del desarrollo tecnológico con una mirada al futuro.